Los planetas
Siempre han existido los adoradores del mal, como el vudú en centro América, que hoy prefiere llamarse Maras. Pero cada uno ha adorado cosas diferentes, como la culpa por el sufrimiento animal o el del universo, o el placer de vivir la vida en los sensuales sentidos o a la simple oscuridad encerrándose en sus cuartos a escuchar death metal.
Solo unos hombres santos pueden enseñar que el sol es una enorme bola de fuego alrededor de la cual giran los planetas y es como si viviéramos sobre uno de ellos, pero a las ramas de las plantas las tengo encima y mintras mas masa tiene un cuerpo, mayor es su alteración del tiempo. Entonces cada cosa tiene su tiempo, según la masa de su cuerpo, como la edad media, la ciencia y el culto a la culpa. Y el tiempo de los planetas que es mayor al nuestro.


Loco si adoráramos al teclado y a la pantalla del pc estaríamos siempre cerca de la divinidad, pero a mi igual no me provocan alegría y sin emabrgo paso harto tiempo frente a ellos aunque por suerte parece que cada vez menos.